(…) La obra de Callejas adquiere hoy una resonancia particular. En un tiempo saturado de imágenes y pantallas, su insistencia en los medios manuales —la pintura, la cerámica, el fuego y el pigmento— recupera la lentitud y el contacto con la materia como modos de conocimiento.
Pedro Aparicio Llorente, curador de la exposición.