Como es adentro es afuera significó una serie de derivas oraculares, de ambientes afectivos que permitieron el surgimiento de potencias de sociabilidad, intercambio y conexión con la propia situación corporal y con las presencias vibratorias de todas las cosas. Una atmósfera de proximidad que implicó la aparición de «esparcimientos móviles» que suscitaron y modificaron sin tregua la fuerza de atracción de las cosas afrontadas —cuerpos o partes del cuerpo, gestos desnudos o «accesorios en movimiento», pudiendo las polaridades, por supuesto, entrelazarse y ser cada vez más complejas—; determinando así una cuarta serie operatoria: el cuerpo, la cosa y el encuentro como una paradoja de fuerzas.
Performance de Joan Arenales, David Arenales, Daniel Corredor y Ana Contreras
Intervención en el piso 38 del edificio Atrio.
JOAN ARENALES
Cuando suspira, se derriten su cuerpo y su danza; aquellas estructuras mutables que se mueven como arena(les) en el tiempo.
Al exhalar vulnerable hace su derramado movimiento, generando en sí mismo un torbellino de miles de granos, partículas y pulsiones, acumuladas en un soplo, que con el viento emprenden un viaje sempiterno.
DAVID ARENALES (Marte)
Marte es un cuerpo implacable; de movimientos encarnados, ligeros y rematados. Es un alma de miradas recónditas, melodías disonantes y trazos infinitos.
Marte es vibración escarlata.
DANIEL CORREDOR
Søren es un cuerpo endógeno, sensible, de fuertes implosiones y arreboles danzados. Es un alma intrépida, una línea sagital conmesurada por su reborde. Bifurcado y poseído.
Søren es sujeto elíptico.
ANA CONTRERAS
Anfitriona de movimientos, desfases, errancias y contraritmos.
Le interesa convocar colectividades diversas, que se perciban y aparezcan desde la corporalidad. Que se construyan y reconstruyan políticamente a partir del agenciamiento de sus supervivencias, fronteras y urgencias. La emergencia de un modelo heurístico de la danza, donde ésta se exceda permanentemente a sí misma.